Impuestos
Cuánto se lleva Hacienda cuando vendes tus inversiones
Publicado el 13 de agosto de 2026 · calculado con precios reales el 12 de agosto de 2026
Todos los simuladores del mundo te enseñan la cifra bonita: lo que vale tu cartera. Casi ninguno te enseña la otra, la que de verdad acaba en tu cuenta corriente. Entre una y otra hay una diferencia que en nuestro caso real son 8.585 €, y que se llama Agencia Tributaria.
La buena noticia es que el asunto es mucho menos temible de lo que parece, y que casi todo el miedo viene de un malentendido: la gente cree que Hacienda se lleva un porcentaje de todo lo que tiene. No. Se lleva un porcentaje de lo que has ganado, y solo el día que vendes.
Primero: solo tributa la ganancia
Es el punto que más tranquiliza y el que peor se entiende. Si metiste 19.500 € y hoy tienes 60.952 €, Hacienda no mira los 60.952. Mira la diferencia — 41.452 € — y sobre eso aplica su escala. Lo que tú pusiste ya pagó impuestos el día que lo cobraste en tu nómina; no se vuelve a gravar.
Esa ganancia entra en lo que la ley llama la base del ahorro, un cajón separado del de tu sueldo. Da igual que cobres 20.000 € o 60.000 € al año: tus inversiones tributan por su propia escala, no por la de tu nómina. Es de las pocas cosas del IRPF español que funcionan igual para todos.
La escala del ahorro, en una tabla
Es progresiva, exactamente igual que la del sueldo: cada tramo de tu ganancia paga su tipo, no se aplica un único porcentaje a todo. Estos son los tipos vigentes en 2026:
| Tramo de la ganancia | Tipo | Impuesto del tramo |
|---|---|---|
| Los primeros 6.000 € | 19% | 1.140 € |
| De 6.000 € a 50.000 € | 21% | 9.240 € |
| De 50.000 € a 200.000 € | 23% | 34.500 € |
| De 200.000 € a 300.000 € | 27% | 27.000 € |
| A partir de 300.000 € | 30% | — |
Ese último tramo del 30% es reciente: hasta 2024 el techo estaba en el 28%. Y conviene decir cuanto antes lo evidente — si tu ganancia entra en el tramo de 200.000 €, este artículo probablemente no sea tu mayor problema.
El error del "21%": marginal frente a efectivo
Aquí está el malentendido caro. Alguien gana 41.452 €, ve que supera los 6.000 € del primer tramo y calcula el 21% de todo: 8.705 €. Está mal, y el motivo importa. Los primeros 6.000 € pagan al 19% siempre; solo lo que sobrepasa ese listón paga al 21%. La cuenta real es 1.140 € + el 21% de los 35.452 € restantes = 8.585 €.
La diferencia son 120 € — poco. Pero el principio es lo que vale: el tipo marginal (el del tramo donde caes) nunca es el tipo efectivo (lo que pagas de verdad sobre el total). El efectivo siempre va por debajo, y se acerca al marginal despacio:
El caso real, de principio a fin
Los números de arriba salen de la cartera que ya conoces si has leído 100 € al mes en el MSCI World: 100 € cada mes desde junio de 2010, 195 meses seguidos, sin tocar nada. Así queda la cuenta completa:
| Concepto | Euros |
|---|---|
| Lo que aportaste (195 meses × 100 €) | 19.500 € |
| Lo que vale hoy | 60.952 € |
| Ganancia | 41.452 € |
| Impuestos si vendes todo hoy | −8.585 € |
| Lo que te llevas de verdad | 52.367 € |
Sigue siendo un buen resultado: has multiplicado por 2,7 lo aportado después de impuestos. Pero 52.367 € y 60.952 € no son la misma cifra, y cualquiera que te enseñe solo la segunda te está contando media historia. Nuestro simulador enseña las dos.
Solo pagas cuando vendes (y eso vale dinero)
Mientras no vendas, no debes nada. Tu fondo puede multiplicarse por seis sin que Hacienda aparezca. Esto no es un tecnicismo: significa que el dinero de los impuestos futuros sigue trabajando para ti todos esos años. Es interés compuesto sobre una deuda que aún no has pagado.
Por eso los fondos de acumulación — los que reinvierten los dividendos solos, sin repartirlos — salen mejor parados que los de reparto. En un fondo de reparto, cada dividendo pasa por caja al 19% ese mismo año y solo reinviertes lo que queda. Con 10.000 €, un 7% bruto anual y un dividendo del 1,8%, a veinte años la diferencia entre acumular y repartir son unos 2.400 € — con la misma inversión, el mismo mercado y el mismo riesgo. Solo por el envase.
El traspaso: la mejor ventaja fiscal que tienes en España
Y es una rareza envidiable. En España puedes traspasar tu dinero de un fondo de inversión a otro sin vender y sin pasar por Hacienda: las participaciones nuevas heredan el valor y la fecha de compra de las viejas. Cambias de gestora, de índice o de fondo caro a fondo barato, y el impuesto sigue aplazado.
Esto tiene una consecuencia muy práctica: si estás atrapado en el fondo caro del banco, salir no te cuesta impuestos. Es la objeción que más veces se usa para no moverse y casi nunca es cierta — calcula en ¿cuánto se queda tu banco? lo que te cuesta quedarte.
La letra pequeña: el traspaso vale para fondos de inversión, no para ETF. Un ETF cotiza en bolsa y tributa como una acción — cada venta aflora ganancia. Es la razón principal por la que a mucha gente en España le compensa el fondo indexado frente al ETF equivalente, aunque el ETF sea algo más barato; lo contamos en qué es un fondo indexado.
Vender por partes paga menos (pero no vendas por eso)
La escala se aplica por año natural, y vuelve a empezar cada 1 de enero. Así que partir una venta grande en varios ejercicios hace que los primeros 6.000 € pasen por el 19% varias veces. Con nuestros 41.452 € de ganancia:
- Todo de golpe: 8.585 € de impuestos.
- Repartido en 5 años: 8.105 €. Ahorro: 480 €.
Con carteras mayores el efecto crece — sobre una ganancia de 120.000 €, repartir la venta en cinco años ahorra unos 1.880 €. Es dinero, y es la razón de que en la jubilación tenga sentido ir vendiendo poco a poco en vez de liquidar de una vez; lo verás en acción en la regla del 4%.
Dicho esto, una advertencia sincera: la fiscalidad es la última razón para tomar una decisión de inversión, no la primera. Aguantar en un fondo malo para no pagar impuestos, o vender antes de tiempo para "aprovechar un tramo", suele costar más de lo que ahorra. Primero decide qué quieres hacer con tu dinero; después optimiza el cuándo.
Las pérdidas también cuentan
Si vendes en pérdidas, esa pérdida resta. Se compensa primero con otras ganancias del mismo año; si aún queda saldo negativo, puedes usarlo contra tus intereses y dividendos hasta un 25% de estos, y lo que sobre se guarda para los cuatro años siguientes. Nada se pierde, pero hay que acordarse de arrastrarlo cada declaración.
Dos detalles que pillan a mucha gente por sorpresa:
- La regla antiaplicación. Si vendes con pérdidas y recompras lo mismo demasiado pronto, Hacienda no te deja computar la pérdida. El plazo es de dos meses (antes o después) en valores cotizados como acciones y ETF, y de un año en participaciones de fondos de inversión. No pierdes el derecho para siempre: se recupera cuando vendes de verdad.
- FIFO. Si has ido comprando el mismo fondo mes a mes y vendes una parte, Hacienda considera que vendes las participaciones más antiguas primero — las que más han subido y más impuestos generan. No puedes elegir cuáles vendes.
Lo que este artículo no cubre
Para que nadie tome una decisión con información a medias, aquí está el perímetro honesto de lo anterior:
- País Vasco y Navarra tienen sus propios regímenes forales, con escalas del ahorro distintas de la que hemos usado.
- Los planes de pensiones no van por aquí. Tributan como rendimientos del trabajo al rescatarlos, en la escala general — que suele ser bastante más cara que estos 19-23%.
- A partir de los 65 años existe una exención por reinvertir la ganancia en una renta vitalicia (con límite y plazo tasados), y otra por la venta de la vivienda habitual.
- Si tienes rentas bajas o nulas, parte del mínimo personal puede acabar reduciendo la base del ahorro. La escala pura no siempre es el resultado final.
- Y lo de siempre: esto es divulgación, no asesoramiento fiscal. Para una venta grande, una hora con un asesor se paga sola.
Pero la idea de fondo aguanta cualquier matiz: en España, invertir a largo plazo está fiscalmente bien tratado. Pagas solo cuando vendes, solo por lo ganado, entre un 19% y un 23% en la práctica, y puedes cambiar de fondo por el camino sin pasar por caja. El impuesto no es lo que te impide construir patrimonio. Las comisiones, mucho más a menudo, sí.
- Cartera de ejemplo: ETF iShares Core MSCI World (IWDA, de acumulación, en euros), 100 € al mes del 1 de junio de 2010 al 1 de agosto de 2026 (195 meses), cierres mensuales ajustados de Yahoo Finance y comisión de compra del 0,2%. Calculado el 12 de agosto de 2026; las cifras se mueven con el mercado.
- Escala estatal de la base del ahorro vigente en 2026: 19% hasta 6.000 €, 21% hasta 50.000 €, 23% hasta 200.000 €, 27% hasta 300.000 € y 30% en adelante (el último tramo, introducido por la Ley 7/2024 con efectos desde 2025).
- El cálculo supone vender todo de una vez, sin otras ganancias ni pérdidas ese año y sin compensaciones pendientes. El ejemplo de "vender por partes" supone además que el resto del dinero no sigue creciendo mientras esperas — en la realidad crecería, y el reparto saldría algo mejor todavía.
- La comparación entre acumulación y reparto usa un supuesto fijo del 7% bruto anual con un 1,8% de dividendo, no datos históricos: sirve para aislar el efecto del impuesto anual sobre el dividendo.
- Esto no es asesoramiento fiscal ni una recomendación de inversión: es un instrumento para entender. El viaje es cosa tuya.